Pruebas genéticas confirmaron la identidad de Antonio Sosa Flores, desaparecido desde mayo
Abraham Onofre
Izúcar de Matamoros, Pue.
Antonio Sosa Flores, de 43 años de edad, fue identificado como el motociclista que perdió la vida en el accidente registrado el pasado 10 de mayo sobre la carretera Izúcar de Matamoros–Cuautla, a la altura de la comunidad de Calmeca, en el municipio de Tepexco. después de permanecer reportado como desaparecido durante dos meses.
La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó su identidad mediante pruebas de confronta genética realizadas con muestras proporcionadas por sus familiares, debido a que los restos permanecían sin identificar a consecuencia de las lesiones sufridas durante el siniestro.

De acuerdo con la ficha de búsqueda, Antonio Sosa Flores fue visto por última vez el 10 de mayo en el barrio de La Magdalena, en Izúcar de Matamoros. Sus familiares informaron que ese día sufrió una falla mecánica en la motocicleta que conducía, la cual fue reparada con ayuda de otra persona antes de que continuara su trayecto con dirección al estado de Morelos. Después de ese momento se perdió toda comunicación con él.
Ante su desaparición, la familia presentó la denuncia correspondiente y comenzaron las labores de búsqueda, mientras la Fiscalía emitió una ficha para solicitar el apoyo de la ciudadanía.
Las investigaciones permitieron establecer que, ese mismo día, Antonio estuvo involucrado en un accidente ocurrido sobre la carretera Izúcar–Cuautla, donde una motocicleta impactó contra un camión tipo Torton.
Según los primeros reportes, tras la colisión el conductor quedó atrapado entre ambas unidades y la motocicleta comenzó a incendiarse, provocando que el cuerpo resultara severamente afectado, lo que impidió su identificación inmediata.

Durante más de dos meses, familiares, amigos y autoridades realizaron acciones de búsqueda en distintos puntos de la región, mientras peritos de la Fiscalía continuaban con los estudios científicos para determinar la identidad de la víctima.
Finalmente, las pruebas genéticas confirmaron que los restos correspondían a Antonio Sosa Flores, poniendo fin a la incertidumbre que enfrentó su familia desde el mes de mayo.
Con la identificación de la víctima, la Fiscalía concluyó el proceso de reconocimiento de los restos, mientras la familia de Antonio Sosa Flores podrá realizar los trámites correspondientes para darle sepultura.





