-La organización pide investigar si el crimen está ligado a su labor informativa
Juan Rubio / Tehuitzingo, Puebla.
La organización internacional Artículo 19 condenó el asesinato del fotógrafo y creador de contenido Ricardo Zúñiga, ocurrido en el municipio de Tehuitzingo, y exigió a la Fiscalía General del Estado (FGE) realizar una investigación pronta, exhaustiva e imparcial que considere como una de las principales líneas de investigación su actividad informativa y las amenazas que denunció meses antes de ser atacado.
El caso ha cobrado relevancia luego de que saliera a la luz una publicación realizada por el propio Ricardo en mayo, en la que aseguró haber recibido advertencias para dejar de difundir información relacionada con obras públicas, el manejo de recursos y otros temas vinculados a la administración municipal.
Artículo 19 pide una investigación independiente
Mediante un posicionamiento oficial, Artículo 19 recordó que Ricardo Zúñiga fue asesinado la tarde del 29 de agosto, cuando se encontraba dentro de su negocio de productos de limpieza denominado “Suma”, ubicado en la comunidad de Santa Cruz Apotitlán, perteneciente al municipio de Tehuitzingo.
La organización sostuvo que la Fiscalía debe analizar si el homicidio está relacionado con el trabajo que realizaba como fotógrafo y creador de contenido, además de incorporar a la investigación las amenazas que él mismo hizo públicas en redes sociales.
Asimismo, solicitó al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, dependiente de la Secretaría de Gobernación, otorgar medidas de protección a los familiares de la víctima.
“Artículo 19 exige una investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial que considere como línea de investigación la labor informativa que realizaba Ricardo”, señaló la organización.
El ataque ocurrió dentro de su negocio
De acuerdo con la información disponible, dos hombres que viajaban en motocicleta llegaron al establecimiento propiedad de Ricardo durante la tarde del sábado. Tras ingresar al local, le dispararon a corta distancia y escaparon con dirección a la Sección Cuarta de la comunidad.
Testigos indicaron que al menos uno de los proyectiles impactó en el tórax del fotógrafo. Habitantes intentaron auxiliarlo y trasladarlo a un hospital, pero falleció a consecuencia de las heridas antes de recibir atención médica.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han revelado el posible móvil del crimen.
Las amenazas que denunció meses antes
Uno de los elementos que ahora cobra relevancia es una publicación realizada por Ricardo Zúñiga en mayo pasado, donde aseguró haber recibido una llamada telefónica para exigirle que dejara de publicar contenidos relacionados con la administración del alcalde Jorge Estrada Gervacio.
En ese mensaje, el creador de contenido relató que fue advertido para no abordar temas como el basurero municipal, obras públicas y el manejo de millones de pesos en recursos públicos, además de señalar que le pidieron no involucrarse en asuntos políticos.
Ricardo escribió entonces que, si continuaba con sus publicaciones, podría enfrentar consecuencias personales, concluyendo el mensaje con una frase que hoy es retomada por organizaciones defensoras de la libertad de expresión: “Si algo me pasa, ya saben”.
Gobierno de Puebla condena el homicidio
El Gobierno del Estado de Puebla también emitió un posicionamiento en el que rechazó el asesinato y manifestó que cualquier acto que vulnere la integridad de quienes difunden información representa un atentado contra la libertad de expresión.
La administración estatal indicó que corresponde a la Fiscalía General del Estado esclarecer los hechos y confirmó que ya se realizan las primeras diligencias para determinar si existe una relación entre el homicidio y las actividades que Ricardo desarrollaba desde sus plataformas digitales, donde documentaba acontecimientos de la región Mixteca mediante fotografías y videos.
La investigación continúa
La muerte de Ricardo Zúñiga ha generado el pronunciamiento de organismos de derechos humanos y de autoridades estatales, mientras familiares, colegas y habitantes de Tehuitzingo esperan que las investigaciones permitan identificar y detener a los responsables.
Por ahora, la FGE mantiene abiertas diversas líneas de investigación, incluida la posible vinculación entre el crimen y la labor informativa que el fotógrafo ejercía en la región.





