Abogada de migrantes pelea la gubernatura de Texas

José Gallardo / Información Internacional

Texas, estado republicano por décadas, tiene una elección cerrada por la gubernatura. La demócrata Gina Hinojosa, abogada mexicoamericana de 52 años que ha defendido a trabajadores e inmigrantes, recortó a menos de dos puntos la ventaja del gobernador Greg Abbott, a pocos días de la votación.

Hinojosa es hija de una familia de origen mexicano y trabajó en organizaciones que dan asistencia legal a trabajadores, inmigrantes y familias de bajos ingresos. Si gana, sería la primera mujer latina en gobernar Texas desde que el estado se unió a Estados Unidos, en 1845.

Su candidatura llega a un estado que se ha convertido en pionero de las políticas más duras contra la inmigración y el aborto. La trayectoria de Hinojosa, enfocada en defender a inmigrantes, contrasta con ese rumbo. Abbott, aliado cercano del presidente Donald Trump, busca un cuarto mandato seguido.

La encuesta más reciente de ActiVote, con 400 probables votantes, da a Abbott 50.9% de la intención de voto y a Hinojosa 49.1%. La diferencia, de 1.8 puntos, está dentro del margen de error, es decir, hay empate estadístico.

Abbott dice confiar en su campaña: «Las encuestas no ganan elecciones y con frecuencia se equivocan», afirmó. Hinojosa, por su parte, planteó que la elección decidirá si Texas será «del pueblo y para el pueblo» o de los multimillonarios.

El politólogo Rob Brownstein explicó que Texas, Kansas, Ohio e Iowa están en disputa porque Trump pierde apoyo entre grupos que lo respaldaron en 2024, como latinos y jóvenes, y también en comunidades rurales y de clase trabajadora. Según dijo, el precio de la gasolina y de los alimentos logró dividir a los republicanos, algo que el asalto al Congreso del 6 de enero de 2021 no consiguió.

Joshua Blank, del Texas Politics Project, dijo que un triunfo de Hinojosa cambiaría de fondo el rumbo del gobierno estatal, pues una gobernadora demócrata podría frenar con su veto buena parte de la agenda conservadora de una legislatura aún dominada por republicanos. Los demócratas no ganan una elección estatal en Texas desde 1994, cuando Ann Richards perdió la gubernatura ante George W. Bush.

Blank advirtió que ganar la gubernatura no volvería «azul» a Texas de forma automática. Para eso harían falta victorias sostenidas en otras elecciones estatales. El estado aporta 40 votos electorales en las presidenciales.

La duda de los expertos es si Texas vive otro ciclo de entusiasmo demócrata, como los de 2018 y 2022, o si empieza un cambio de fondo que altere el equilibrio político del país. Las urnas darán la respuesta, en un estado donde la política migratoria ha marcado la agenda republicana.

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