– El FBI investigará el tiroteo; es el undécimo caso fatal bajo la actual administración.
José Gallardo / Información Internacional
Un hombre perdió la vida este lunes al recibir múltiples impactos de bala por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Biddeford, Maine. Autoridades estatales confirmaron la participación de la agencia federal y adelantaron que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) tomará el control de las indagatorias.
Ryan Fecteau, presidente de la Cámara de Representantes de Maine, corroboró el deceso y la presencia de cuerpos de seguridad en la intersección para recabar datos. Por su parte, la policía local clasificó el suceso como un incidente bajo control y descartó riesgos para los habitantes, declinando ofrecer más detalles.
De acuerdo con testimonios y videos de la zona, una camioneta blanca sin logotipos oficiales y con luces policiales interceptó a un sedán blanco. Elementos equipados con chalecos verdes con la leyenda «POLICE» descendieron de la unidad.
Lucas Scott, testigo del lugar, narró a la prensa local que un oficial sacó su arma y disparó al menos cuatro veces tras ordenar al automovilista que se detuviera, asumiendo que el civil intentaba arrollarlo. Sin embargo, Daniel Boucher, otro espectador, indicó que fue el vehículo oficial el que embistió al compacto. Boucher detalló que el chofer presentaba una hemorragia en la cabeza y alcanzó a articular: «Intenté detenerme».

Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha guardado silencio. En el ámbito legislativo, la congresista demócrata Chellie Pingree cuestionó la operación, exigiendo una investigación a fondo y preguntando públicamente sobre los motivos de las redadas de ICE en el estado.
Este hecho suma once tiroteos mortales en los que intervienen autoridades migratorias durante el segundo mandato de Donald Trump, una administración que busca alcanzar dos mil detenciones diarias de indocumentados. Apenas la semana pasada, el mexicano Lorenzo Salgado Araujo murió bajo circunstancias similares en Houston, Texas.
Ante la versión oficial recurrente que argumenta intentos de atropello por parte de los civiles, diversas organizaciones han comenzado a movilizarse. El grupo Maine Resists organizó una protesta en Biddeford para exigir respuestas claras, mientras que la organización Project Relief ya estableció contacto para asesorar a la familia del conductor.





