– Veterinario reporta 16 infecciones graves en tres semanas
Redacción / Izúcar de Matamoros, Pue.
La incidencia de miasis en animales de compañía ha registrado un alza constante en la región central de Izúcar de Matamoros. Durante las últimas tres semanas, la proliferación del gusano barrenador ha derivado en más de 16 diagnósticos clínicos en etapa crítica, situación que llevó al médico veterinario zootecnista Agustín Morales Pablo a emitir un aviso sanitario y preventivo dirigido a todos los propietarios de mascotas en la zona.
El especialista detalló que los caninos afectados han ingresado a su consultorio presentando un cuadro clínico sumamente complejo. La biología de esta especie parasitaria dicta que sus larvas se alimentan de tejido vivo, ingresando al organismo del animal a través de heridas expuestas, rasguños o lesiones cutáneas previas. Una vez alojado, el parásito desencadena un proceso de deterioro acelerado que se manifiesta con dolor agudo e infecciones bacterianas secundarias de alta severidad.

El daño en los tejidos ha escalado a tal grado que, en diversos casos recientes, los tratamientos tópicos o farmacológicos iniciales han resultado insuficientes. Morales Pablo precisó que varios de los pacientes caninos tuvieron que ser sometidos a intervenciones quirúrgicas de índole reconstructiva para remover la totalidad de las larvas, desbridar las zonas afectadas y reparar los daños estructurales sufridos en la piel y el músculo.
Un factor determinante en la evolución negativa de esta enfermedad es la demora en la búsqueda de asistencia profesional. De acuerdo con la experiencia del veterinario, un sector de los propietarios posterga la visita a las clínicas por la preocupación ante los posibles costos económicos derivados de las consultas y los medicamentos. Esta dilación resulta contraproducente, ya que permite que la infestación parasitaria se expanda con rapidez, lo que a su vez encarece el tratamiento, vuelve más invasiva la recuperación y puede llegar a comprometer la vida del animal.
Para frenar la propagación de este problema de salud veterinaria, el exhorto principal hacia la población es establecer rutinas de revisión física estricta en sus perros. Resulta fundamental inspeccionar de inmediato cualquier herida, corte o modificación en el comportamiento habitual del canino, especialmente en zonas con altas temperaturas o exposición al exterior. La vigilancia permanente, combinada con la intervención médica en los primeros signos de infección, se mantiene como la herramienta clínica más eficaz para proteger el bienestar y la vida de los animales de compañía.






