– Uno de los tres tripulantes permanecerá en órbita durante un año para realizar estudios fisiológicos de cara a los planes de alunizaje en 2030.
Redacción / Internacional
Este domingo, China envió a tres astronautas hacia su estación espacial Tiangong. La misión contempla que uno de los tripulantes permanezca en órbita durante un año para evaluar la resistencia fisiológica humana en estancias prolongadas, un paso operativo dentro del programa de Pekín para concretar un alunizaje tripulado en 2030.
La nave Shenzhou-23 despegó a las 23:08 hora local (15:08 GMT) impulsada por el cohete Long March-2F Y23 desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan.
La tripulación está compuesta por el comandante Zhu Yangzhu y el piloto Zhang Yuanzhi, ambos miembros de la división de astronautas del Ejército Popular de Liberación. A ellos se suma la especialista de carga Li Jiaying, exinspectora de policía, quien se convierte en la primera persona de Hong Kong en participar en una misión espacial.
La Agencia Espacial Tripulada de China definirá en los próximos meses cuál de los astronautas completará el año de estancia, decisión que dependerá del avance de la misión. Durante este tiempo, los científicos evaluarán la pérdida de densidad ósea, el impacto de la radiación y el estrés psicológico en los tripulantes.

Además de los estudios médicos, el vuelo de la Shenzhou-23 ejecutará el primer acoplamiento autónomo de encuentro rápido con el módulo central de Tiangong. Esta maniobra funciona como ensayo para el sistema de encuentro en órbita lunar que utilizarán la cápsula Mengzhou y el módulo de aterrizaje Lanyue en 2030.
En las instalaciones de la estación también se desarrolla un experimento con un «embrión artificial» humano a partir de células madre enviadas recientemente. El propósito es analizar factores de supervivencia y reproducción humana en el entorno espacial.
Esta misión llega tras el despliegue de la Shenzhou-22, la cual tuvo que ser lanzada antes de lo programado en noviembre para rescatar a tres astronautas, luego de que su nave original (Shenzhou-20) presentara daños por el impacto de basura espacial.
El objetivo a largo plazo de la agencia china es operar una base permanente en la Luna para 2035 en conjunto con Rusia. Actualmente se realizan pruebas de seguridad de los sistemas de transporte, como los cohetes Long March-10. Wu Weiren, jefe científico del programa, indicó que el cronograma oficial de la agencia se mantiene bajo un enfoque conservador, respaldado por hitos recientes como la recuperación de muestras de la cara oculta de la Luna mediante sondas robóticas en junio de 2024.






