El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que la reanudación de la circulación tras una falla en el sistema de seguridad pudo originar la tragedia ocurrida en Toledo. Al menos 15 personas permanecen gravemente heridas.
Mafer Muval / Internacional
La colisión de dos trenes de alta velocidad cerca de Urda, en la provincia española de Toledo, dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de lesionados, según el balance informado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El accidente involucró a unidades de AVE e Iryo, que transportaban en conjunto a más de 500 pasajeros. Equipos de emergencia continúan trabajando entre los vagones afectados ante la posibilidad de encontrar más víctimas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que una falla de comunicación entre tres ordenadores provocó la interrupción del sistema de seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros, lo que detuvo automáticamente los trenes. Sin embargo, desde el centro de control se autorizó reanudar la circulación y, tras recorrer aproximadamente 25 kilómetros, una de las unidades chocó contra la otra. Aunque el funcionario señaló esta decisión como el posible origen del siniestro, aclaró que las responsabilidades deberán establecerse mediante la investigación. Mientras tanto, los servicios ferroviarios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía permanecen suspendidos.





