-La fila comenzó desde la tarde y continuó durante toda la madrugada
Juan Rubio / Izúcar de Matamoros, Pue.
La esperanza de acceder a una vivienda llevó a cientos de personas a pasar la noche sobre la banqueta, en sillas plegables, envueltos en sarapes o dentro de casas de campaña en las inmediaciones del antiguo Súper ISSSTE de Izúcar de Matamoros, donde este jueves 24 de septiembre inició una nueva jornada de registro del programa federal Vivienda para el Bienestar.
Desde la tarde del miércoles, familias y adultos mayores comenzaron a formar una fila que se extendió por varias cuadras del punto de atención. Conforme avanzó la noche, el lugar se convirtió en un campamento improvisado: algunos colocaron cobijas sobre el concreto, otros llevaron tiendas de campaña para resguardarse y decenas permanecieron sentados durante horas para no perder su lugar.
La espera no tenía como objetivo recibir una casa de manera inmediata, sino obtener una de las fichas que permiten ingresar al proceso de registro. De acuerdo con los propios solicitantes, el documento únicamente acredita el derecho a llenar el formato oficial y presentar la documentación requerida; posteriormente, las autoridades realizarán la revisión de requisitos y la valoración de cada expediente.
La demanda por el programa quedó reflejada desde las primeras horas del jueves, cuando la fila continuaba creciendo mientras personal de Bienestar se preparaba para iniciar la entrega de fichas alrededor de las nueve de la mañana. Muchas de las personas que permanecían formadas aseguraron haber llegado desde las seis de la tarde del día anterior para aumentar sus posibilidades de ser atendidas.
El registro forma parte de un proceso que se desarrollará durante varios días en Izúcar de Matamoros. Según la información proporcionada a los asistentes, diariamente se atiende un número limitado de personas y la recepción de solicitudes continuará hasta el sábado, antes de iniciar la etapa de evaluación de los expedientes.
Las autoridades han reiterado que contar con una ficha no garantiza la asignación de una vivienda. El beneficio dependerá del cumplimiento de los criterios establecidos por el programa, así como de la validación socioeconómica y documental de cada solicitante.
Mientras avanzaban las primeras horas del día, la fila seguía ocupando banquetas y espacios a un costado del antiguo Súper ISSSTE, reflejando la alta demanda de vivienda que existe en la región y la disposición de cientos de personas a esperar toda una noche por la oportunidad de iniciar el trámite para obtener un patrimonio familiar.





