– Organizaciones ofrecen asesoría y recintos protegidos para aficionados ante la vigilancia de agentes federales.
Redacción / Información Internacional
La participación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los operativos de seguridad de la Copa del Mundo 2026 ha encendido las alertas entre la población indocumentada. Para contrarrestar el temor a posibles detenciones, diversas organizaciones civiles han comenzado a establecer puntos de encuentro en el norte de Texas, donde las familias pueden disfrutar de los partidos mientras reciben orientación legal de forma gratuita.
Aunque las autoridades federales y la administración Trump han reiterado que el despliegue no tiene como objetivo realizar redadas a gran escala dentro de los estadios, la proximidad de los agentes resulta intimidante para diversos sectores. Los funcionarios argumentan que su presencia obedece a un protocolo de prevención de incidentes y control de multitudes, propio de eventos con alta concentración de personas.

No obstante, el riesgo de que una interacción fortuita con los uniformados derive en consecuencias migratorias severas ha motivado a la sociedad civil a organizarse. A través de la campaña nacional No ICE in the Cup, los activistas buscan evitar que el miedo aleje a los aficionados de los recintos y festivales deportivos.
«El Mundial merece ser un espacio seguro para que las familias y las personas se unan y celebren el deporte del pueblo, el futbol», expresó Eva Arreguin, promotora de la iniciativa, enfatizando el rechazo a la integración de autoridades migratorias en la logística del torneo.
La estrategia no solo se basa en ofrecer un entorno amigable, sino en brindar herramientas legales concretas. Durante la transmisión del encuentro entre Corea del Sur y México en Fort Worth, especialistas de la Asociación de Abogados Mexicano-Estadounidenses asesorarán a los asistentes sin costo alguno. Además de la consulta jurídica, los voluntarios entregan recursos informativos sobre cómo actuar ante un eventual arresto.

Las recomendaciones operativas para la comunidad incluyen medidas precautorias básicas: portar el Número A —el identificador de expedientes del Departamento de Seguridad Nacional— y memorizar los teléfonos de contactos de emergencia. «Simplemente queremos asegurarnos de que la gente sea proactiva y tenga un plan en caso de que suceda», detalló Sandra Avalos sobre el enfoque preventivo de estas reuniones.
El dispositivo de seguridad federal, que arrancó el 13 de junio, no se limitará a grandes estadios como el MetLife de Nueva Jersey o las sedes en Arlington, sino que abarcará áreas de concentración de aficionados y festivales oficiales hasta el día de la final. Ante un operativo de tal magnitud, las redes de apoyo vecinal mantienen su paso firme y ya preparan nuevos encuentros, como el programado para el próximo 19 de julio en Oak Cliff, buscando garantizar que la afición migrante no quede excluida de la mayor fiesta deportiva del planeta.






