**La mandataria propuso a México como sede en el 2027**

**Durante su primera gira europea, planteó redirigir gasto militar a bienestar y buscó cerrar tensiones históricas con España**
Redacción
Barcelona, Esp.
En el marco de la “IV Cumbre en Defensa de la Democracia”, celebrada el 18 de abril en Barcelona, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo un encuentro clave con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, marcando un punto de inflexión en la relación bilateral tras años de tensiones derivadas del debate histórico sobre la Conquista.
La reunión, breve pero significativa, se llevó a cabo en el contexto del foro internacional que reunió a líderes progresistas de América Latina y Europa. Con este acercamiento, ambos gobiernos dieron señales de distensión, luego de que en 2019 el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, solicitara una disculpa a la Corona española por los abusos cometidos durante el siglo XVI.
A su llegada a Barcelona, Claudia Sheinbaum adoptó un tono conciliador y descartó cualquier conflicto diplomático. “No hay crisis, nunca la ha habido”, afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de reconocer la fortaleza de los pueblos originarios en la identidad nacional.


Propuestas con enfoque global
Durante su participación en la cumbre, la mandataria mexicana colocó sobre la mesa una agenda centrada en la justicia social, la paz y la cooperación internacional. Retomando el ideal democrático de Abraham Lincoln —“el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”—, defendió una visión de democracia vinculada al bienestar colectivo.
Entre sus principales propuestas, destacó la iniciativa de destinar el 10% del gasto militar mundial a programas de reforestación y desarrollo social, con el objetivo de combatir simultáneamente la crisis ambiental y la desigualdad. “En vez de sembrar guerra, sembremos paz”, expresó ante líderes internacionales.
Asimismo, planteó emitir una declaración conjunta contra la intervención militar en Cuba, y reiteró los principios históricos de la política exterior mexicana: la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias.


México busca liderazgo internacional
En un movimiento estratégico, Sheinbaum propuso que México sea sede de la próxima edición de la cumbre en el 2027, con la intención de consolidar una agenda progresista global enfocada en la inclusión, la equidad y el desarrollo sostenible. “México puede ser un punto de encuentro para construir una agenda común en defensa de la democracia”, sostuvo. Además, la presidenta se definió como una “mujer de paz” y evocó el pensamiento de Benito Juárez -“con el pueblo todo, sin el pueblo nada”-, para reforzar su visión de gobierno centrada en las mayorías.





