EU ataca a Irán tras agresión a barcos en el estrecho de Ormuz

-Washington suspende acuerdos petroleros y responde militarmente a agresiones contra buques comerciales en Ormuz.

José Gallardo / Información Internacional

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) comenzó este martes una serie de ataques contra Irán, en respuesta a las agresiones perpetradas contra tres embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz. La intervención militar ocurre apenas semanas después de haberse alcanzado un entendimiento bilateral, reactivando las tensiones en uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo.

De acuerdo con el reporte oficial emitido por las autoridades estadounidenses, las acciones de Teherán contra navíos civiles en aguas internacionales representaron una violación directa al alto el fuego acordado recientemente. El Centcom detalló que el propósito actual de los operativos es imponer costes elevados al país asiático por interferir con la libre navegación de barcos tripulados por civiles.

Los incidentes que detonaron la respuesta militar involucraron a un buque gasero bajo la bandera de Qatar y a un petrolero perteneciente a Arabia Saudita. Si bien los ataques provocaron daños materiales a las estructuras de los barcos, las tripulaciones resultaron ilesas. En consecuencia, los gobiernos de Doha y Riad señalaron directamente a Teherán por las agresiones, denunciando el riesgo latente que estas actividades suponen para el abastecimiento de los mercados internacionales de energía.

Como represalia inmediata, la administración estadounidense suspendió los beneficios comerciales concedidos a Irán el pasado mes de junio. El Departamento del Tesoro revocó formalmente la Licencia General X, la cual permitía ciertas transacciones vinculadas a la industria petrolera iraní, y la reemplazó por la ordenanza X1, iniciando así un proceso de clausura para todas las operaciones comerciales vigentes.

El estrecho de Ormuz es un paso geográfico crucial con una anchura que oscila entre los 39 y 120 kilómetros, conectando el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Al ser la única ruta de salida para las exportaciones energéticas de potencias como Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, este nuevo brote de hostilidades amenaza de forma directa el equilibrio de los precios internacionales del crudo y la seguridad económica global.

Compartir
Staff
Staff

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: ¡Contenido protegido!