– El Pentágono autorizó probar un dispositivo que causa ardor en la piel a distancia
José Gallardo / Información Internacional
Estados Unidos dio luz verde para probar en su frontera con México un arma militar que lanza rayos de calor. De acuerdo con los reportes, podría usarse contra personas que intentan entrar al país sin documentos.
La cadena CNN informó que obtuvo una copia del memorando firmado por Pete Hegseth, secretario de Guerra, en el que el Pentágono autoriza al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a evaluar el Sistema de Denegación Activa, conocido como ADS por sus siglas en inglés. Según el documento, la prueba durará siete meses, a partir de septiembre, y el DHS podrá pedir que el plazo se amplíe.

El ADS va montado en un vehículo militar y emite un haz invisible de ondas electromagnéticas que puede alcanzar objetivos a más de 800 metros. Al tocar la piel, provoca una sensación de calor intenso y ardor que, según CNN, dura al menos 15 minutos. La idea es que la persona se aleje de inmediato para buscar alivio. Se clasifica como arma no letal, pero eso no quiere decir que no tenga riesgos.
Otro punto clave es quién la usará. El memorando deja fuera al Comando Norte, desplegado a lo largo de la frontera desde que Donald Trump volvió a la presidencia, en enero de 2025. Serán agentes federales del DHS, entre ellos los de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), quienes prueben el sistema y desarrollen las tácticas para emplearlo. El texto señala que el DHS es el único responsable de su uso. CBP dijo a CNN que sigue evaluando nuevas tecnologías, sobre todo las que fortalezcan sus operativos.

Para los migrantes, lo más delicado es el terreno. En varios tramos de la frontera hay ríos, muros y zonas difíciles de cruzar. Si una persona corre para escapar del ardor en uno de esos lugares, podría caer, sufrir un accidente o necesitar un rescate. También hay dudas sobre posibles lesiones en la piel y sobre quién decide cuándo y cómo se dispara un equipo hecho para provocar dolor con el fin de dispersar a la gente.
Por eso el debate no se limita a lo que hace el haz sobre el cuerpo. Incluye si la fuerza es proporcional y qué responsabilidad tendrían las autoridades si alguien resulta herido. La autorización para hacer pruebas no resuelve las dudas legales y humanitarias que plantea su uso en la línea con México.

Por separado, Estados Unidos desarrolla otras tecnologías en la zona. En abril de 2026, el Pentágono y la Administración Federal de Aviación (FAA) llegaron a un acuerdo sobre sistemas antidrones, tras incidentes en el espacio aéreo cercano a la frontera. Son equipos distintos: losláser antidrones buscan neutralizar aeronaves, mientras que el rayo de calor busca que las personas se retiren.
Por ahora, se trata de una fase de pruebas. Si el DHS pide más tiempo, el arma podría seguir en la frontera más allá de los siete meses, con las personas migrantes entre las más expuestas a sus efectos.





