– El fracaso del acuerdo provisional reaviva los combates y amenaza el comercio marítimo global.
José Gallardo / Información Internacional
El gobierno de Estados Unidos restableció el bloqueo naval sobre Irán y desplegó una nueva serie de ataques aéreos este miércoles, en respuesta a las agresiones de Teherán contra embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz. La operación militar dejó múltiples víctimas y anuló la tregua pactada hace apenas unas semanas.
La incursión aérea estadounidense, que se extendió por 90 minutos, tuvo como objetivo principal un cuartel militar iraní. De acuerdo con autoridades locales, el saldo oficial es de al menos siete soldados muertos y más de 300 heridos en diferentes puntos del país.

Este cruce de hostilidades marca la ruptura del acuerdo provisional firmado el mes pasado. Dicho pacto había suspendido el asedio impuesto originalmente en abril, abriendo una ventana de 60 días para negociar temas clave, incluido el programa nuclear de Irán. Sin embargo, el diálogo se estancó rápidamente ante la constante disputa por el control de las rutas de navegación, un paso vital para el suministro de energía.
El conflicto armado, iniciado por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, ya había generado severas consecuencias económicas a nivel internacional. En esa ocasión, el cierre del tráfico marítimo ordenado por Teherán disparó los precios globales del petróleo, los fertilizantes y otros bienes básicos.

Hoy, ante la reanudación de las operaciones por parte de Washington, Irán advierte con frenar nuevamente las exportaciones. Esta postura estratégica otorga al gobierno iraní un importante margen de maniobra, proyectando un escenario de crisis comercial y militar que amenaza con extenderse mucho más allá de las fronteras de Medio Oriente.





