Gusano “barrenador” golpea a 23 estados y deja pérdidas millonarias

**Esta plaga se expande en México y se han registrado 204 casos en humanos**

Michelle López / Información nacional.

México enfrenta una de las crisis sanitarias más serias en el sector agropecuario en los últimos años. El gusano “barrenador” del ganado (Cochliomyia hominivorax), ha logrado expandirse rápidamente por el país, afectando ya a 23 estados y acumulando más de 20 mil brotes desde finales de 2024. Lo que en algún momento fue una plaga controlada, hoy se ha convertido en una amenaza que avanza sin freno, y que ya impacta no solo al campo, sino también a la salud pública.

De acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), actualmente existen mil 188 casos activos distribuidos en distintas regiones, siendo el ganado bovino el más afectado con 684 reportes. Estas cifras reflejan no solo la magnitud del problema, sino también la rapidez con la que se ha propagado.

El epicentro se mantiene en el sur del país, donde Chiapas encabeza la lista con más de 6 mil 400 casos acumulados, seguido por Oaxaca y Veracruz. Sin embargo, el problema ya no es exclusivo de estas regiones. El avance hacia el centro y norte del país, confirma que la plaga continúa expandiéndose.

Dispersión hacia nuevas regiones

Estados como Guanajuato, aunque con menor incidencia, ya presentan casos activos y se mantienen bajo vigilancia constante. Lo mismo ocurre en entidades como Querétaro, Hidalgo, Zacatecas y Nayarit, donde la presencia reciente demuestra que el gusano “barrenador” sigue moviéndose. Esta dispersión ha obligado a reforzar medidas de monitoreo, trampas y zonas de contención, aunque los resultados aún son limitados frente al crecimiento de los brotes.

Pérdidas millonarias y golpe al sector exportador

El impacto económico ha sido contundente. La expansión del gusano “barrenador” ha provocado pérdidas superiores a los mil 200 millones de dólares en el sector ganadero nacional, principalmente por el freno en las exportaciones.

Uno de los golpes más fuertes ha sido el cierre de fronteras por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que decidió suspender la importación de ganado mexicano como medida preventiva. Esta decisión ha afectado directamente a estados exportadores como Chihuahua, Durango y Tamaulipas, que dependen en gran medida del mercado estadounidense.

Caída de exportaciones y crisis para productores

Antes de la crisis, Chihuahua exportaba cerca de 500 mil cabezas de ganado al año. Hoy, ese flujo está detenido. Estados Unidos representa aproximadamente el 94% de las exportaciones de ganado en pie, por lo que el cierre ha generado una saturación en el mercado interno.

Esto ha provocado una caída en los precios, afectando directamente a los productores, especialmente a los pequeños y medianos ganaderos, quienes ahora enfrentan pérdidas, deudas y altos costos para tratar a los animales infectados.

Más especies afectadas, mayor dificultad de control

Además, el problema no se limita al ganado bovino. Se han reportado casos en 290 perros, 107 cerdos, 56 caballos, así como en ovejas, cabras y gatos. Esta diversidad de especies afectadas complica aún más el control sanitario y aumenta la presión sobre las autoridades. La reapertura de la frontera dependerá de que México logre demostrar que tiene zonas libres de la plaga, lo que implica un reto sanitario y logístico considerable.

Casos en humanos encienden las alertas

La preocupación crece aún más, al confirmarse que el gusano “barrenador” ya no es solo un problema del campo. Los casos en humanos, aunque menos frecuentes, ya están presentes.

Recientemente se confirmó la muerte de un adulto mayor de 88 años en Oaxaca, quien fue diagnosticado con “miasis” (infestación parasitaria) asociada a esta plaga. El paciente presentaba enfermedades preexistentes, como Parkinson avanzado, lo que complicó su estado de salud y contribuyó a su fallecimiento.

Aumento de casos y población vulnerable

Aunque las autoridades han señalado que se trata de un caso aislado y que no representa un riesgo general para la población, el hecho ha encendido las alertas. En total, se han registrado 204 casos en humanos, con Chiapas como la entidad con mayor incidencia.

Actualmente, solo se reporta un caso activo en Guerrero, pero el incremento del 8% en lo que va de 2026 refleja una tendencia preocupante.

Casos como el de una mujer de 90 años en San Luis Potosí, donde la infestación ocurrió en la cavidad nasal, evidencian que la falta de atención oportuna a heridas, puede derivar en complicaciones graves. Las personas en condiciones de vulnerabilidad, especialmente adultos mayores o pacientes con enfermedades crónicas, son las más expuestas.

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Karen Rojas
Karen Rojas

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