ICE ordena 3.000 arrestos diarios pese a críticas republicanas

José Gallardo / Información Internacional

La dirección del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ordenó el martes a sus agentes en todo el país subir en 1.000 los arrestos diarios de inmigrantes y volver a la meta de 3.000 al día, según dos fuentes que conocen la instrucción, dada de forma verbal.

La orden se suma a la presión que enfrentan los funcionarios de ICE, mientras el Gobierno de Trump intensifica su política migratoria.

Los 3.000 arrestos diarios fueron una meta fijada antes por la Casa Blanca y a la agencia le ha costado alcanzarla. En los últimos tiempos, ICE promediaba unos 2.000 al día, un nivel que quería mantener. A los agentes también se les pidió llegar a 19.000 arrestos por semana, lo que explica, según una de las fuentes, que haya menos operativos los fines de semana. Esa fuente dijo que la agencia presiona a los agentes para detener al mayor número posible de personas.

A finales de junio, ICE detuvo a poco más de 12.500 personas en una semana, un máximo histórico, según el proyecto Datos de Deportación. En agosto arrestó a unas 51.000, un récord mensual que superó el de julio, de más de 46.000.

ICE publicó además una solicitud de contrato para ampliar sus instalaciones de detención, citando un «ritmo operativo excepcionalmente alto». El mes pasado, otra solicitud revisada por CNN buscaba empresas para construir instalaciones temporales: una unidad de detención de campo, una sala para entrevistas y trámites, y un espacio para audiencias virtuales de inmigración. Un vocero del Departamento de Seguridad Nacional dijo que no hay planes de nuevas instalaciones que anunciar.

Un vocero del Departamento de Seguridad Nacional afirmó que «NO existen cuotas de arrestos». Dijo que, bajo el liderazgo de Trump y del secretario Markwayne Mullin, ICE ha recibido un impulso extraordinario para ubicar, arrestar y deportar a inmigrantes indocumentados con todos los recursos legales. «Se trata de promesas cumplidas», declaró.

Mullin dijo el mes pasado en «Inside Politics», de CNN, que nunca habló con nadie de la Casa Blanca sobre cuotas y que el objetivo son los peores delincuentes, pero que la ley obliga a arrestar a cualquier indocumentado con el que contacten. Altos funcionarios dicen que es una meta y que no castigan a quien no la cumple.

La inmigración sigue siendo un tema clave para la Casa Blanca rumbo a las elecciones intermedias, y los funcionarios vigilan cualquier cambio que parezca debilitar la promesa de deportación masiva del presidente. Algunos republicanos critican las tácticas y los arrestos cada vez más frecuentes de inmigrantes sin antecedentes penales. La representante de Florida María Elvira Salazar, cuyo distrito tiene una gran población hispana, se distanció del presidente en un anuncio de campaña. El sector agrícola, que suele votar por los republicanos, también expresó preocupación por un aumento de la actividad de ICE que frenó por un tiempo sus operaciones.

La agencia también ajustó los controles de vehículos. Según directrices internas revisadas por CNN, la semana pasada se informó a los agentes que solo podrán detener autos si completaron los cursos de capacitación y que los vehículos deben tener luces y sirenas. El memorando surgió tras varias intervenciones que terminaron en tiroteos, algunos mortales. Un vocero de ICE negó que las pautas fueran nuevas y aseguró que estas detenciones continuarán.

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