– A pesar de los recientes ataques en la región de Hormozgan y el cruce de declaraciones, las negociaciones de paz mediadas por Qatar y Pakistán se mantienen activas.
Redacción / Información Internacional
El gobierno de Irán señaló a Estados Unidos por cometer una violación grave al alto el fuego tras los recientes ataques registrados en el sur del país. La cancillería iraní emitió un comunicado donde responsabiliza a Washington por las consecuencias derivadas de estas operaciones, calificándolas de injustificadas, y confirmó que el país se reserva el derecho a defenderse.
A pesar de los incidentes de las últimas 48 horas, el cese de hostilidades pactado hace casi siete semanas sigue en pie. Las delegaciones de ambos países continúan los diálogos a puerta cerrada. Días atrás, las partes habían establecido un plazo de 60 días para negociar un memorando de entendimiento que aborde la finalización del conflicto, el programa nuclear iraní y la reanudación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Sobre el terreno, el ejército estadounidense ejecutó ataques contra embarcaciones y plataformas de lanzamiento de misiles en territorio iraní, acciones que Washington describió como medidas defensivas ante la supuesta instalación de minas marinas.

En respuesta, la agencia oficial Mizan y otros reportes locales informaron que la Guardia Revolucionaria derribó un dron estadounidense y obligó a retirarse a un segundo equipo no tripulado. Se reportó también el disparo de misiles defensivos contra un avión de combate F-35 que ingresó al espacio aéreo de Irán en el golfo Pérsico. El gobierno de Estados Unidos no ha confirmado ni desmentido estos incidentes aéreos.
Mientras los diálogos avanzan, los funcionarios de ambos países mantienen el cruce de posturas. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicó que alcanzar un acuerdo final tomará algunos días. Del lado iraní, el líder supremo Mojtaba Jamenei emitió un mensaje advirtiendo que Estados Unidos ya no podrá utilizar a los países de Medio Oriente como escudo para sus bases militares.
Por su parte, el presidente Donald Trump centró sus declaraciones en criticar a los medios de comunicación estadounidenses, argumentando que la prensa presentaría incluso una rendición formal por parte de Irán como una victoria diplomática para Teherán.

En la agenda interna de Washington, Trump modificó la logística de las discusiones sobre el conflicto. Una reunión de gabinete programada en la residencia de Camp David fue trasladada a la Casa Blanca debido a los pronósticos meteorológicos adversos.
En medio del contexto militar y diplomático, la Marina de la Guardia Revolucionaria autorizó el cruce de 25 embarcaciones comerciales y buques petroleros durante las últimas 24 horas. A nivel internacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China reiteró su apoyo a una solución política a través del diálogo directo y rechazó una escalada de violencia en la región.





