-Inundaciones, derrumbes y evacuaciones movilizan a cuerpos de emergencia.
Karen Rojas
Tehuacán, Pue.
Las intensas lluvias registradas durante las últimas horas provocaron severas afectaciones en al menos cuatro municipios de la región de Tehuacán, donde se reportaron decenas de viviendas inundadas, derrumbes, desgajamientos de cerros sobre carreteras y la evacuación preventiva de familias ante el riesgo de nuevos deslizamientos de tierra.
De acuerdo con información de la Coordinación General de Protección Civil del Estado, el municipio de Esperanza concentra las mayores afectaciones. En diversas viviendas, el agua y el lodo alcanzaron niveles de hasta 1.20 metros de altura, causando daños considerables en muebles, electrodomésticos y pertenencias de las familias afectadas.

Las autoridades informaron que algunas personas quedaron atrapadas temporalmente debido al incremento del nivel del agua, por lo que fue necesaria la intervención de vecinos y personal de emergencia para auxiliarlas y ponerlas a salvo. Paralelamente, brigadas de Protección Civil iniciaron un censo para cuantificar los daños materiales y determinar las necesidades de apoyo para los damnificados.
En el municipio de San Antonio Cañada, ubicado en la Sierra Negra, las precipitaciones ocasionaron el reblandecimiento del terreno, lo que derivó en un alud de tierra que impactó una vivienda y la dejó inhabitable. Ante la posibilidad de nuevos desprendimientos, los cuerpos de emergencia evacuaron a los habitantes de la zona y los trasladaron a lugares seguros.
Las labores de atención incluyeron también el retiro de árboles caídos, piedras de gran tamaño y acumulaciones de lodo que bloquearon parcialmente la carretera principal, afectando la movilidad de los habitantes y el tránsito vehicular.

Las lluvias también generaron importantes afectaciones en el municipio de Zapotitlán Salinas. El presidente municipal, Leonardo Leonel Arizmendi Martínez, informó que las precipitaciones ocasionaron inundaciones, pérdidas materiales y problemas de movilidad que limitaron las actividades cotidianas de la población.
El punto más afectado fue la junta auxiliar de San Antonio Texcala, donde los escurrimientos provenientes de las zonas altas arrastraron grandes cantidades de material pétreo hacia la carretera federal. Esta situación dificultó el tránsito de vehículos y elevó el riesgo para los automovilistas que circulaban por la zona.
Asimismo, destacó que la zona conocida como El Calvario permanece bajo vigilancia permanente debido a que representa uno de los puntos con mayor vulnerabilidad durante la temporada de lluvias, al funcionar como un cauce natural para los escurrimientos provenientes de las partes altas del municipio.
Como medida preventiva, personal de Protección Civil determinó el derribo de un árbol de gran tamaño ubicado dentro de una institución educativa, al representar un riesgo para estudiantes, docentes y habitantes cercanos al inmueble.

Ante la magnitud de las afectaciones, el Ayuntamiento de Zapotitlán Salinas solicitó el respaldo del Gobierno del Estado para atender la contingencia. Entre las peticiones se encuentra el envío de maquinaria pesada para retirar material acumulado en caminos y carreteras, así como reforzar las acciones de monitoreo y prevención en las zonas consideradas de alto riesgo.
Mientras continúan las evaluaciones de daños en los municipios afectados, autoridades estatales y municipales mantienen operativos de vigilancia y atención para prevenir incidentes adicionales, especialmente en áreas donde persiste la posibilidad de nuevos deslaves y escurrimientos derivados de las lluvias que continúan registrándose en la región.





