– Las detenciones parten de la apariencia y ubicación de las personas, paralizando a familias completas sin importar el estatus migratorio de sus integrantes.
Redacción / Internacional
Cuatro cónsules generales de México informaron este viernes que el miedo a la deportación entre la comunidad mexicana en Estados Unidos se convirtió en una condición permanente. Durante un foro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, los diplomáticos detallaron que la red consular atiende operativos basados en el aspecto físico y da seguimiento a la muerte de quince mexicanos dentro de las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Rafael Laveaga, cónsul en Atlanta, explicó que el temor pasó de ser coyuntural a estructural, provocando que las personas eviten abrir cuentas bancarias o acudir a los hospitales para cirugías.
Por su parte, Reyna Torres, titular en Chicago, reportó el uso de perfilamiento racial en los arrestos. Explicó que las detenciones parten de la apariencia y ubicación de las personas, paralizando a familias completas sin importar el estatus migratorio de sus integrantes. Torres enumeró tres consecuencias de estas acciones:
* Afectaciones a la salud mental de la comunidad.
* Restricción en el acceso a derechos básicos.
* Impacto económico en los barrios y en industrias como la construcción y la hospitalidad.
Respecto a los quince decesos en los centros de detención, el cónsul en Los Ángeles, Carlos González Gutiérrez, indicó que el gobierno de México contrató representación legal para las familias y gestionó autopsias independientes a las realizadas por las autoridades locales.
En materia de prevención, el consulado en San Diego, a cargo de Alicia Kerber, realiza entre 80 y 90 entrevistas diarias en diez centros de detención diferentes. El objetivo de estas visitas es identificar enfermedades previas y vulnerabilidades antes de que los casos se agraven.
Para mantener la operación de la red, los funcionarios expusieron requerimientos internos. Laveaga solicitó condiciones laborales superiores para los empleados locales encargados de visitar las prisiones. González concluyó con la petición de atraer y retener especialistas en atención consular dentro del Servicio Exterior Mexicano para garantizar el trabajo a largo plazo.

