**Casi 44% de las adultas mayores que vuelven al país padecen varias enfermedades crónicas**

José Gallardo
Información Internacional
Volver a México durante la vejez se ha convertido en un escenario difícil para miles de mujeres que años atrás emigraron a Estados Unidos en busca de trabajo. Lejos de encontrar un descanso, se enfrentan a la falta de dinero, problemas médicos y la necesidad de depender de otras personas para su cuidado, de acuerdo con investigadores de la UNAM.
Cifras del Estudio Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México 2021 revelan que el 43.9% de estas mujeres vuelven con al menos dos enfermedades crónicas. Esta proporción es mayor al 40.3% que registran las adultas mayores que nunca salieron del país.
Sebastián Antonio Jiménez, especialista del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, señala que estos datos muestran la urgencia de revisar en qué condiciones llega esta población a la vejez, tomando en cuenta los trabajos que tuvieron y si contaron con acceso a servicios médicos.
Además de las enfermedades, el 29.9% de las migrantes retornadas requiere asistencia para realizar sus actividades diarias, superando el porcentaje de las mujeres que no migraron. El estudio también detalla que el 45.9% de ellas son viudas y que el 77.2% decide instalarse en zonas urbanas para estar cerca de sus hijos y nietos, donde muchas veces siguen ayudando con tareas familiares.
Este desgaste de salud tiene su origen décadas atrás. La investigadora Erika Martínez explica que estas mujeres se fueron por falta de empleo y necesidad económica, llegando a tener dos o tres trabajos al mismo tiempo para mandar dinero a sus familias. Hoy, los años de esfuerzo físico les cobran factura.
De hecho, la economista Daniela Castro detalla que enfermarse o necesitar atención constante son los principales motivos que las obligan a hacer sus maletas y regresar a su lugar de origen.
Las especialistas concluyen que el regreso de las adultas mayores mexicanas, muchas veces solas y sin un patrimonio asegurado, pone sobre la mesa una tarea pendiente para el país: la creación de políticas públicas y programas sociales enfocados en apoyarlas de manera médica y económica durante su vejez.






