
La solicitud de extradición del mandatario de Sinaloa, de nueve funcionarios y ex funcionarios de la administración, presentada al gobierno de México por la Fiscalía de Distrito Sur de Nueva York, es para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) un grito de alerta, en vísperas de la selección de sus candidatos para las elecciones intermedias de 2027.
No ha sido el primer grito con el que la realidad ha alertado al partido gobernante, pero sí el más sonoro, es un grito que llama a la dirigencia nacional y a los comités estatales a poner más atención a las denuncias de los ciudadanos, de los medios y de las redes sociales, porque entre las verdades a medias y las noticias falsas, hay también gritos de auxilio de la ciudadanía.
Era muy claro el poco aprecio que el pueblo sinaloense le tenía a su gobernador, y eso no es gratis, el pueblo sabe o intuye, cuando un mandatario guarda secretos debajo del colchón. No todas las protestas son obra de la oposición, hay demostraciones ciudadanas que tanto los gobiernos como el partido en el poder deberían tomar en cuenta, analizar y valorar.
“Cuando el río suena, piedras trae”, dice un refrán popular, y los refranes son sabiduría que todos debemos tomar en serio. Se señaló en su momento el uso de operaciones antidemocráticas en la elección de 2021 en Sinaloa; el director de Seguridad de Tabasco en el sexenio de Adán Augusto López, resultó ser líder de un cártel delincuencial.
Sonaba el río, pero nadie movió un dedo si no fue para defender a los sospechosos, para decir que el río Morena fluía tranquilo. Hoy nos damos cuenta que hay piedras que debieron haber sido sacadas del río en su momento; pero también queda claro, que el contexto en que se presenta la solicitud de extradición le da significado a ésta.
Desde enero de 2025, las intenciones del gobierno de Donald Trump han sido claras: restablecer el dominio estadounidense en el Continente Americano, y retornar a la dinámica que hizo crecer al sistema capitalista: apoderarse de la riqueza de los países al sur del río Bravo. La explotación, pues.
Para esto, Trump necesita gobiernos afines a sus intenciones y a su ideología: gobiernos de derecha, fieles a Estados Unidos. Y México no lo es, lo mismo que Colombia, que Brasil. Son, como dice la derecha “trumpista” a la que pertenece el PRIAN, gobiernos populistas, socialistas, aliados con el narcotráfico.
De este modo, se entiende que la gobernadora panista de Chihuahua no tenga empacho el abrirle las puertas de su estado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA); pero también que Estados Unidos exija que sean sus tribunales quienes juzguen a los funcionarios mexicanos, como lo están haciendo con Nicolás Maduro.

La encrucijada de Morena
Que sean o no culpables el gobernador y los funcionarios sinaloenses, corresponde, en primer lugar, a las autoridades mexicanas, como de ellos dependerá aceptar o rechazar la extradición de estos personajes. Lo que sí es claro es el imperativo de actuar con justicia y si son culpables se aplique la ley.
Pero al partido gobernante le corresponde hacer un alto, analizar la situación, no sólo la de Sinaloa, sino la de todo el país, para hacer frente a un problema que la solicitud de extradición ha dejado a la vista de todos los mexicanos: a Morena se han sumado personas con historias oscuras.
¿Cuántos más, en las bases, en las dirigencias o en los gobiernos emanados de Morena, tienen un historial contrario a los ideales de la Cuarta Transformación: “no robar, no mentir, no traicionar”? ¿Cuántos más se subieron al carro de Morena únicamente para seguir viviendo del presupuesto? Y lo más grave: ¿Cuántos en Morena no representan al pueblo, sino a los intereses del crimen organizado?
El discurso de la nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, fue claro con quienes cobijados bajo los colores del partido ejercen el poder en los tres niveles de gobierno: “Esta dirigencia no tolerará la corrupción en ningún Gobierno de Morena; es momento de hacer conciencia”. Y abundó que no habrá candidatos corruptos, aun cuando ganen las encuestas.
Pero el problema no se controla únicamente por el trabajo de la dirigencia nacional. Es necesario que en las dirigencias estatales no se cuelen sujetos con historiales de corrupción, nexos con el crimen, sin convicciones políticas afines a la 4T. Asimismo, cuidar que los gobiernos municipales emanados de Morena no repitan en sus localidades los vicios del PRIAN, que por décadas corrompieron la política y dieron la espalda al pueblo.
El futuro inmediato de Morena no es sencillo. La oposición usará la lista de imputados de Sinaloa como argumento para reforzar el calificativo de narcopartido; el partido guinda tendrá que diseñar sus campañas para recuperar el porcentaje de votantes desilusionados de los gobiernos morenistas, con propuestas claras; pero, sobre todo, con candidatos honestos, comprometidos con la Cuarta Transformación y aceptados por el pueblo.
De lo contrario, Morena estará en peligro de perder su mayoría en la Cámara de Diputados, perder más de una gubernatura, y disminuir el número de ayuntamientos gobernados por morenistas.
Gilberto Bosques Saldívar (8)
VISA A LA LIBERTAD. Cuando Gilberto Bosques llegó a Francia, estaba a unos meses de estallar la Segunda Guerra Mundial. Tras el rescate y envío a México de los refugiados españoles republicanos, pronto inició el éxodo de judíos y no judíos de las naciones ocupadas por Alemania, principalmente de Polonia, Austria, Bélgica, Holanda.
Bosques brindó asilo a quienes acudieron al consulado, y les concedió visas mexicanas para salir de Francia. En mayo de 1940 inició la invasión alemana y conforme los nazis se apoderaron de territorio francés, el Cónsul mexicano cambió la sede de París a Bayona y luego a Marsella.
Fue tal la cantidad de refugiados, que el Cónsul tuvo que rentar dos castillos para alojarlos, en tanto lograba sacarlos de Europa. Las personas rescatadas de las garras del nazismo por Gilberto Bosques fueron más de 40 mil.




