-La mujer de 87 años falleció días después de ser desalojada de su vivienda en Madrid
Redacción / Internacional.
María del Carmen Abascal, conocida como “Maricarmen”, murió este miércoles 7 de octubre en un hospital de Madrid, a los 87 años, después de haber sido desalojada de la vivienda donde vivió durante siete décadas. Su caso se convirtió en uno de los principales símbolos de la lucha por el derecho a la vivienda en España.
Maricarmen fue desalojada el 23 de septiembre del departamento que ocupaba en el barrio de Retiro. Debido a su estado de salud y movilidad reducida, fue trasladada en camilla a un hospital público, donde permaneció internada hasta su fallecimiento.
El conflicto se originó después de que el edificio fuera adquirido en 2018 por Urbagestión, empresa que consideró extinguido el contrato de alquiler que había sido firmado por los padres de Maricarmen. La nueva renta exigida superaba la capacidad económica de la mujer, cuya pensión era de mil 400 euros mensuales.
Antes del desalojo, su renta había sido de 500 euros mensuales. Tras varios años de disputa judicial, llegó a pagar mil 600 euros, mientras que una oferta de la propiedad previa al lanzamiento contemplaba una renta de mil 650 euros.
El caso generó protestas en Madrid y otras ciudades españolas. Colectivos de defensa de los inquilinos instalaron una acampada en la Puerta del Sol y exigieron medidas para impedir el desalojo de personas vulnerables sin una alternativa habitacional.
A finales de septiembre, la familia de Maricarmen y Urbagestión alcanzaron un acuerdo para que pudiera regresar a su vivienda con una renta limitada al 30 por ciento de sus ingresos. Sin embargo, la mujer permaneció hospitalizada y no pudo volver a casa antes de morir.
Su fallecimiento provocó nuevas movilizaciones. En la Puerta del Sol, los manifestantes guardaron un minuto de silencio y posteriormente marcharon hacia el Congreso de los Diputados, donde colocaron velas y reclamaron que su caso marque un cambio en las políticas de vivienda.
La muerte de Maricarmen ocurre mientras organizaciones sindicales y colectivos por el derecho a la vivienda preparan una huelga general para el 11 de noviembre.





