– ICE exige el pago en 30 días bajo amenaza de embargar todos sus bienes.
José Gallardo / Información Internacional
Una madre mexicana que vive en San Diego recibió un aviso de cobro por un millón 820 mil dólares. Las autoridades migratorias de Estados Unidos le dieron un plazo de 30 días para pagar esta cantidad como castigo por no salir del país cuando una corte se lo ordenó.
La mujer llegó a territorio estadounidense a los 12 años, no tiene antecedentes penales y es madre de tres hijos ciudadanos de ese país. Su abogado, William Menard, explicó que hace 13 años ella inició los trámites para conseguir su residencia legal. Fue justo durante ese proceso donde descubrió que existía una orden de deportación en su contra emitida hace 23 años.

En lugar de obtener los documentos para arreglar su situación, le llegó a su correo esta millonaria sanción. La afectada, que prefirió mantener su nombre en el anonimato, explicó que si no logra juntar el dinero, el gobierno podría embargar su casa, sus vehículos y sus cuentas de banco, los cuales compró tras varias décadas de trabajo.
Este tipo de cobros tienen su origen en una ley aprobada en 1996. La norma dice que si un extranjero recibe la orden de abandonar Estados Unidos y no la cumple, puede recibir una multa de 998 dólares por cada día que pase en el país, con un límite máximo de cinco años. Esta medida afecta principalmente a las personas que decidieron quedarse para buscar otras opciones legales o apelar sus casos.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) empezó a aplicar estas multas hace unos meses, apoyado en una orden ejecutiva de la administración de Donald Trump. De acuerdo con los senadores Alex Padilla y Dick Durbin, tan solo durante este año se han enviado unas 65 mil multas similares, lo que suma más de 36 mil millones de dólares que el gobierno exige pagar a los migrantes.





