Nueva York publica archivos sobre aire tóxico del 11-S

José Gallardo / Información Internacional

El gobierno de la ciudad de Nueva York anunció la divulgación de más de 170 mil páginas de documentos oficiales que revelan que las autoridades municipales no hicieron pública toda la información que tenían sobre la toxicidad del aire tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El anuncio fue realizado por el alcalde Zohran Mamdani en vísperas del 25º aniversario de los hechos, en los que murieron 2 mil 977 personas por el derrumbe de las Torres Gemelas. La difusión de los archivos responde a un acuerdo legal con la organización 9/11 Health Watch, que exigía la apertura de los expedientes.

De acuerdo con el director de dicha agrupación, Benjamin Chevat, cuatro administraciones locales mantuvieron ocultos los datos sobre los riesgos químicos reales alrededor del Bajo Manhattan y Brooklyn, mientras afirmaban públicamente que el aire era seguro. Al respecto, el alcalde Mamdani señaló que los ciudadanos se enfermaron porque los líderes en los que confiaban mintieron sobre las condiciones ambientales.

Los documentos entregados abarcan debates sobre la calidad del aire, problemas de salud y la respuesta oficial. La información podría involucrar las gestiones de dos exalcaldes: Rudy Giuliani, en el cargo al momento de los ataques, y Michael Bloomberg, quien gobernó de 2002 a 2013.

El asesor jurídico de la ciudad, Steven Banks, detalló que los papeles incluyen discusiones de la administración de Giuliani sobre la responsabilidad legal del municipio ante los riesgos sanitarios. También figuran advertencias del congresista Jerry Nadler dirigidas al equipo de Bloomberg sobre las inquietudes de los vecinos. Hasta el momento, los voceros de ambos exalcaldes no han emitido comentarios.

El impacto ambiental ha tenido consecuencias a largo plazo. Según datos del programa federal de vigilancia médica, más de 9 mil 400 personas han fallecido en los años posteriores por enfermedades vinculadas a la exposición en la Zona Cero, entre ellas padecimientos respiratorios y diversos tipos de cáncer.

Esta entrega se suma a antecedentes como el informe de 2003 de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el cual concluyó que no había sustento para afirmar que el polvo no representaba un riesgo. Aunque en 2010 se lograron acuerdos económicos y el Congreso estadounidense creó la ley James Zadroga para compensar a los afectados, la revisión de los nuevos textos permitirá esclarecer qué funcionarios conocían los datos y qué medidas tomaron.

La apertura de estos archivos reabre el examen sobre la respuesta de las instituciones y su obligación de informar con la verdad a la ciudadanía durante situaciones de emergencia.

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