– Especialistas piden prevenirla con buena alimentación, ejercicio y revisiones médicas a tiempo.
José Gallardo / Información Internacional
Este 20 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Osteoporosis, fecha impulsada por la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF) para dar a conocer una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, sobre todo en personas mayores y en mujeres después de la menopausia.
La jornada comenzó en 1996 con el objetivo de promover la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado. El nombre de la enfermedad significa «hueso poroso»: por fuera el hueso se ve igual, pero por dentro pierde material, se vuelve más frágil y se rompe con mayor facilidad.

Uno de los principales problemas es que no da síntomas al inicio. Por eso no se sabe con exactitud cuántas personas la tienen, pues muchas lo descubren hasta que sufren una fractura.
De acuerdo con el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), de la Secretaría de Salud, en México una de cada 12 mujeres y uno de cada 20 hombres mayores de 50 años tendrá una fractura de cadera en lo que les resta de vida.
La enfermedad es más común en mujeres porque, a partir de los 50 años, con la menopausia, baja el nivel de estrógeno y el cuerpo genera menos masa ósea. Entre los factores de riesgo también están la edad, la raza y el estilo de vida. Fumar y beber alcohol aumentan la probabilidad de padecerla.

Para prevenirla, se recomienda una dieta con alimentos ricos en calcio, no solo lácteos, también granos, verduras y frutas, además de hacer ejercicio con regularidad. Tomar sol de manera suficiente ayuda a cuidar los huesos y, cuando no es posible, se aconseja consumir vitamina D, que mejora la capacidad del cuerpo para absorber el calcio.
Quienes tengan dolor de espalda, pierdan estatura con el tiempo o noten una postura encorvada deben acudir con su médico, que los orientará sobre las pruebas para detectar la enfermedad y el tratamiento a seguir.
Cuidar los huesos desde jóvenes y hacerse revisiones periódicas sigue siendo la mejor forma de evitar fracturas en la edad adulta.





