Pescadores alertan por pez invasor en Nexapa

-Capturas recientes reavivan preocupación por impacto ambiental en la Mixteca poblana

Juan Rubio / Mixteca poblana.

Pescadores de la región Mixteca reportaron la reciente captura de varios ejemplares del llamado “pez diablo” en el río Nexapa, lo que encendió nuevamente la alerta entre habitantes y trabajadores del sector, ante el posible crecimiento de esta especie invasora en el afluente.

De acuerdo con una publicación difundida en redes sociales el martes 28 de abril, pescadores que acudieron a la zona conocida como “las posas de la bomba grande” en Tlancualpican, Chiautla de Tapia,  y áreas cercanas a la toma de agua del rancho de Albahaca lograron capturar varios ejemplares de plecostomus, también conocidos como “chupapiedras”.

Las imágenes compartidas muestran al menos cinco peces colocados sobre pasto y hojas secas, con características distintivas como manchas oscuras, placas óseas y aletas dorsales pronunciadas. En fotografías adicionales se observan más ejemplares, algunos apilados, lo que refuerza la percepción de que su presencia no es aislada.

El mensaje que acompaña la publicación advierte sobre la preocupación entre pescadores, quienes señalan que esta especie depredadora estaría afectando poblaciones de langostino y carpa, fundamentales para la actividad local. Incluso, se plantea la posibilidad de organizar “arreadas” para retirar ejemplares del río y contener su expansión.

Este nuevo reporte se suma a antecedentes recientes en la zona. En febrero de 2026 ya se había documentado la captura de un pez diablo en el río Nexapa, a la altura de Jolalpan, lo que llevó a especialistas y habitantes a advertir sobre la necesidad de monitoreo constante.

El plecostomus, originario de Sudamérica, ha logrado expandirse en diversos sistemas de agua dulce en México debido a su alta capacidad de adaptación. Puede sobrevivir fuera del agua durante horas, reproducirse con rapidez y carece de depredadores naturales en muchos de los ecosistemas donde ha sido introducido.

Expertos en biodiversidad han señalado que su presencia puede alterar el equilibrio ecológico, al competir por alimento, consumir huevos de especies nativas y modificar el lecho de ríos, lo que impacta directamente en la fauna local y en las actividades económicas vinculadas a la pesca.

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Juan Rubio
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