– La marcha por agua limpia se retrasó por encapuchados; miles llegaron a Palacio de Gobierno.
José Gallardo / Información Nacional
Miles de personas marcharon este domingo en el centro de Guadalajara para exigir la revocación de mandato del gobernador Pablo Lemus, en la segunda megamarcha por agua limpia, que comenzó tarde porque un grupo de encapuchados lanzó petardos y provocó destrozos.
La movilización estaba convocada a las 11:00 horas en el parque Revolución, pero arrancó casi a la una de la tarde. Antes de salir, los asistentes detectaron a varios grupos de hombres y mujeres con el rostro cubierto, que vestían playeras de equipos de futbol. Al gritarles «fuera encapuchados» y no dejar que se unieran, hubo enfrentamientos, golpes y petardos lanzados contra la multitud, donde había niños y adultos mayores. Varias personas se retiraron.

El grupo, de no más de 40 personas, avanzó solo hacia Palacio de Gobierno. En el camino rompió vidrios de autos y negocios, hizo pintas y saqueó comercios de la avenida Juárez y calles cercanas, de donde se llevó mochilas y cascos de motociclista. Cientos de negocios del Centro cerraron.
Frente al Palacio, los encapuchados lanzaron petardos contra el edificio. Policías antimotines salieron y se colocaron detrás de vallas metálicas con carteles que decían «No confrontación», «Libre manifestación» y «Manifestación pacífica». Aunque el grupo era pequeño y estaba aislado, los policías volvieron al interior y los destrozos continuaron.

El resto de los manifestantes había retrasado su salida para evitar infiltraciones. Cuando comenzaron a llegar al Palacio, gritaron a los encapuchados que se fueran, que la marcha era pacífica y que no usaran capuchas. Algunos les reclamaron con el grito de «son de Lemus». Superados en número, el grupo se retiró hacia plaza Liberación y antes lanzó otra vez cohetones contra la gente.
En redes sociales, Lemus denunció la infiltración de grupos violentos. Según su publicación, usaron palos, tubos, petardos, proyectiles e incluso bombas molotov. Agregó que el gobierno evitaría la confrontación y pidió que la marcha siguiera sin violencia.

Tras la salida de los encapuchados, la marcha avanzó desde el parque Revolución y llenó la plaza de Armas y la explanada de paseo Alcalde con varios miles de personas. Gritaron «Fuera Lemus» y «Revocación» y llevaron pancartas con calaveras, como símbolo de muerte por la contaminación del agua que el SIAPA reparte desde el año pasado en la zona metropolitana.
La protesta fue una de las más numerosas contra el gobierno estatal, en un estado donde las grandes movilizaciones suelen ser por futbol o por motivos religiosos. Los manifestantes insistieron en que su intención era pedir la salida de Lemus de la gubernatura.





