– Mil agentes y nuevos programas sociales intentan detener las extorsiones en el municipio morelense.
Abraham Onofre / Información Nacional
A dos meses del arresto de su entonces alcalde por tener nexos criminales, el gobierno federal intensificó su presencia en Cuautla, Morelos. Con más de mil agentes de la Guardia Nacional y personal operativo, las autoridades buscan frenar los delitos y devolver la seguridad a los habitantes.
El diagnóstico de la zona es claro: la gente y los comerciantes sufren por el cobro de piso, y hay una fuerte desconfianza hacia el gobierno local. Por esto, la estrategia no solo incluye patrullajes que ya pusieron en alerta a los vigilantes de los grupos criminales —quienes avisan por radio sobre la llegada de «los Harfuch»—, sino que ahora suma un fuerte enfoque social.

Por petición de la presidenta Claudia Sheinbaum, las secretarías de Bienestar y del Trabajo recorrerán las 46 colonias del municipio de manera directa. Marath Bolaños, titular del Trabajo, anunció que abrirán más espacios en Jóvenes Construyendo el Futuro para darles alternativas y alejarlos de la delincuencia. Al mismo tiempo, el subsecretario de Política Criminal, José Luis Rodríguez, indicó que el objetivo es escuchar casa por casa las verdaderas necesidades de la población.
Estos primeros pasos ya muestran resultados en las calles. Vecinas de la zona, como Nancy Archundia, aseguran que los asaltos y balaceras han disminuido de forma notoria. En paralelo, los nuevos funcionarios municipales, como la secretaria de Gobierno local, Bárbara Bahena, se sumaron a la tarea de caminar por los negocios y hogares para acercarse a la gente.

El reto actual de los tres niveles de gobierno es mantener el orden. Todos los avances de este Plan Cuautla tendrán que rendir cuentas claras, ya que la estrategia y sus resultados serán evaluados directamente por la presidenta dentro de tres meses.





