**El contrato de abastecimiento cobra relevancia durante la preparación del siguiente ciclo cañero**

Juan Rubio
Chietla, Pue.
A poco más de dos meses del arranque de la próxima zafra, miles de productores cañeros de la región de Atencingo se encuentran en la etapa de preparación del cultivo, un periodo en el que la permanencia dentro de una zona de abastecimiento y la vigencia del contrato con el ingenio, se convierten en factores clave para organizar el siguiente ciclo agrícola.
El contrato de abastecimiento no solo establece el destino de la caña, sino que también permite a los agricultores acceder a programas de acompañamiento técnico, asesoría agronómica y servicios relacionados con el desarrollo del cultivo durante todo el año, informó el área de Campo del Ingenio de Atencingo.
De acuerdo con el superintendente general de Campo, Pedro Bulmaro Armas García, la atención al productor inicia mucho antes del corte de la vara dulce, mediante acciones enfocadas en la gestión de recursos, seguimiento de parcelas y fortalecimiento de la productividad. El objetivo es que los agricultores cuenten con herramientas para mejorar el rendimiento de sus tierras antes de que comience la cosecha.
La importancia de mantener esa planeación cobra mayor peso después de la zafra 2025–2026, en la que Atencingo registró el mayor rendimiento cañero del país, con 108.10 toneladas por hectárea, además de procesar 1.89 millones de toneladas de caña provenientes de más de 17 mil hectáreas cultivadas en Puebla y Morelos.
Actualmente, las labores en campo se concentran en fertilización, control de plagas, mantenimiento de cepas y preparación de parcelas, actividades que determinarán el potencial productivo de la siguiente temporada.
Con la zafra aún distante, organizaciones y productores coinciden en que este periodo representa una de las etapas más importantes del ciclo cañero, ya que las decisiones tomadas durante estos meses, inciden directamente en el rendimiento y la organización de la cosecha que iniciará a finales de 2026.





