Recordando a las hermanas Araceli y Mónica, dos poblanas que murieron en el desierto de Arizona buscando el “sueño americano”

Araceli y Mónica, originarias de la comunidad de Xaltepec, del municipio de Huachinango, como todo mundo que busca el “sueño americano” y que han terminado en tragedia. Dos familias recuerdan a sus seres queridos, quienes fallecieron en el hirviente y bochornoso desierto de Arizona, en los Estados Unidos de Norte América.

Las dos jóvenes, víctimas, eran oriundas del estado de Puebla; sus familiares manifestaron que todo empezó la segunda semana de junio, cuando Araceli Vásquez Salas y Mónica Luna Falcón, dejaron sus hogares con la firme intención de cruzar la frontera de México, en una ruta hacia los Estados Unidos, donde todos los días cruzan decenas de migrantes con el sueño de trabajar y mandar el sustento a sus familias.

Caminaban junto con cuatro personas más, quienes también fallecieron: tres mujeres y un hombre, que no han sido identificados, y que probablemente la cifra de poblanos involucrados podría aumentar. A través de las redes sociales, las familias de Araceli y Mónica solicitaron el apoyo de organizaciones de migrantes, ya que la repatriación de los cuerpos representaba un costo de más de 250 mil pesos por persona.

Dicha cantidad nunca la conseguirían, ya que los pocos ahorros se los dieron al “coyote” ante el dolor no nada más de las familias, si no del todo el pueblo de Xaltepec, ubicado a 3 horas y media de la ciudad capital del estado de puebla.

Estos cruces de frontera de México a Estados Unidos por el desierto de Sonora, son unos cruces irregulares, y casi el 20 % de los que lo intentan, fallecen por deshidratación, ante las altas temperaturas que se registran en “La Rumorosa”.

En el paso por Monterrey hacia Texas, en el camino de “Altar Sonora” que es uno de los desiertos más inhóspitos de la República Mexicana, donde los grupos “Beta” hacen su trabajo, no ayudando a los migrantes, ya que los vehículos que tienen son utilizados para llevar a los mismos migrantes hasta el desierto llamados “Sasabe”.

Muchas organizaciones como la “Confederación Internacional de Mexicanos en el Extranjero” (CIME), siempre han informado a los migrantes e inmigrantes, que el cruzar por la frontera en estos lugares es de alto riesgo, y quienes cruzan es bajo su propio riesgo.

Hoy solo nos queda manifestar nuestras condolencias a los familiares de las víctimas, y se exhortan a las personas mujeres y hombres, que piensen que un “sueño americano” puede acabar en desgracia, ya que existen “coyotes” buenos y malos, pero no recomendamos a ninguno de los dos. Pues recomendar un “coyote” pone en riegos sus vidas, ya que al verse perseguidos por la patrulla fronteriza, los “coyotes” abandonan a sus víctimas y los dejan varados en un desierto, donde pueden fallecer por deshidratación o son devorados por coyotes hambrientos.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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