– Los arrestos son resultado de operativos llevados a cabo directamente en espacios públicos y lugares de trabajo.
Redacción / Internacional
Durante el segundo mandato de Donald Trump, los arrestos de inmigrantes de origen latino que no cuentan con historial delictivo han aumentado seis veces frente a los registros del último año de la administración de Joe Biden. Las cifras pasaron de un promedio de 900 detenciones mensuales a cerca de 6,000 en los primeros meses del gobierno actual.
Los datos se desprenden de un análisis realizado por el Center for Neighborhood Knowledge de la Universidad de California, basado en los registros administrativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). El documento, fechado en enero, detalla que la mayoría de estos arrestos no provienen de traslados desde cárceles estatales o federales, sino que son resultado de operativos llevados a cabo directamente en espacios públicos y lugares de trabajo.
El mismo estudio da seguimiento al desenlace legal de las personas aprehendidas e indica que casi nueve de cada diez detenidos sin antecedentes terminan siendo deportados. Los investigadores a cargo del documento concluyen que este grupo de la población se ha convertido en el objetivo central de las políticas de aplicación de la ley migratoria.
Esta tendencia también se refleja en el sistema judicial. Un informe independiente del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), de la Universidad de Syracuse, analizó los registros de los tribunales migratorios federales en los primeros meses de 2026. Los resultados muestran que solo el 2 por ciento de los casos resueltos por los jueces correspondieron a personas con antecedentes penales.
En cuanto a la apertura de nuevos expedientes, el TRAC documentó que durante el primer trimestre del año fiscal 2026, únicamente el 1.64 por ciento incluyó acusaciones por actividades criminales ajenas a la entrada irregular al país. El organismo confirma que la gran mayoría de los extranjeros que actualmente están sujetos a procedimientos migratorios en las cortes no enfrentan ningún tipo de cargo penal.





