La denominación Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino refleja mejor las afectaciones hormonales y metabólicas de este padecimiento
Karen Rojas
Información Internacional
El síndrome de ovario poliquístico, una de las alteraciones en el sistema reproductor femenino más frecuentes este sector durante la edad reproductiva, ahora será conocido como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), tras un consenso internacional respaldado por 56 organizaciones médicas y científicas.

La modificación fue presentada en una publicación de la revista científica The Lancet, donde especialistas concluyeron que el nombre anterior no describía de manera adecuada la complejidad de la enfermedad, ya que se enfocaba únicamente en los ovarios y omitía los trastornos hormonales, metabólicos y cardiovasculares asociados.
De acuerdo con los expertos, el nuevo término reconoce que se trata de una condición que involucra múltiples sistemas del organismo. El componente “poliendocrino” hace referencia a las alteraciones hormonales; “metabólico” destaca problemas como la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes; mientras que “ovárico” mantiene la relación con las afectaciones reproductivas.

Se estima que este padecimiento afecta a cerca de 170 millones de mujeres en el mundo y, según datos de organismos internacionales, una parte importante de los casos permanece sin diagnóstico debido a la diversidad de síntomas que presenta.
Entre las manifestaciones más comunes se encuentran irregularidades menstruales, dificultad para lograr un embarazo, acné, crecimiento excesivo de vello, caída de cabello y aumento de peso. Además, puede incrementar el riesgo de desarrollar hipertensión, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

Especialistas consideran que la nueva denominación permitirá mejorar la comprensión de la enfermedad, favorecer diagnósticos más oportunos y promover una atención médica integral que contemple tanto la salud reproductiva como las alteraciones metabólicas y hormonales de las pacientes.
Con este cambio, la comunidad médica busca fortalecer la investigación y la atención de una condición que durante años fue entendida principalmente como un problema ginecológico, cuando en realidad tiene repercusiones en distintos sistemas del organismo.





