– El gobierno exige investigar muertes bajo custodia y rechaza fungir como tercer país seguro.
José Gallardo / Información Nacional
Alrededor de 14 mil ciudadanos mexicanos se encuentran actualmente retenidos en centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en Estados Unidos, a la espera de ser repatriados o de que se resuelvan sus recursos legales contra la deportación, informó el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco Álvarez.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el canciller detalló que el número de connacionales en centros de detención se ha mantenido estable en comparación con reportes previos. A la par de la situación de los detenidos, el funcionario enfatizó que el gobierno de México mantiene una exigencia firme a Washington para esclarecer los fallecimientos de mexicanos que perdieron la vida mientras se encontraban bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.

Velasco Álvarez indicó que la SRE ha presentado diversas solicitudes formales ante el Departamento de Estado de Estados Unidos para conocer los avances de las investigaciones; sin embargo, hasta la fecha no han recibido una actualización oficial. Subrayó que existen procesos judiciales en marcha, destacando particularmente el caso del centro de detención de Adelanto, en California, donde se ha registrado el mayor número de decesos de migrantes. Las familias de las víctimas, respaldadas por el acompañamiento consular mexicano, continúan a la espera de resoluciones judiciales para fincar responsabilidades.
En otro orden de ideas, las autoridades federales desmintieron categóricamente que exista un pacto con Estados Unidos para que México opere bajo la figura de «tercer país seguro». Velasco precisó que la recepción de extranjeros deportados, gestionada en coordinación con el Instituto Nacional de Migración, obedece a las políticas de rechazo en la frontera por parte de las autoridades estadounidenses y no a un convenio formal.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó esta postura y puntualizó que la política migratoria mexicana se rige estrictamente por principios humanitarios. La mandataria explicó que a las personas extranjeras, principalmente originarias de Cuba, Haití y Venezuela, se les brinda atención al llegar a territorio nacional para determinar si desean regresar a sus naciones o bajo qué condiciones pueden permanecer en el país.

De esta manera, la administración federal ratifica su compromiso con la protección de los derechos de los mexicanos en territorio estadounidense mediante la red consular, al tiempo que sostiene una política de puertas abiertas y asistencia para la migración internacional, deslindándose por completo de compromisos restrictivos bilaterales dictados desde Washington.





