– El agua cálida aleja su alimento, obligando a las aves a abandonar sus nidos.
José Gallardo / Información Internacional
En las costas de Perú, la población de pingüinos de Humboldt enfrenta un riesgo severo debido al aumento de las temperaturas oceánicas provocado por el fenómeno de El Niño de este año, considerado de muy alta intensidad. La llegada de aguas cálidas ahuyenta a los peces de agua fría que conforman su dieta básica, generando escasez de comida y alterando de manera directa el ciclo reproductivo de la especie.
En la reserva de Punta San Juan, la bióloga y directora del programa de conservación local, Susana Cárdenas-Alayza, reportó que los padres pingüinos se están viendo obligados a dejar atrás los huevos y a las crías. Usualmente, las parejas se turnan para cuidar el nido y salir a pescar, pero la falta de presas ocasiona que los viajes de alimentación tomen más tiempo. Al final, el hambre fuerza al adulto que vigila el nido a salir al mar, provocando la pérdida de nidadas enteras en cuestión de semanas.

Esta situación se agrava porque la colonia ya venía de dos años muy difíciles. En 2022, un brote de gripe aviar causó la muerte de miles de ejemplares, y un evento de El Niño en 2023 redujo el grupo a unos cientos de aves.
La disminución de ejemplares no es exclusiva de Punta San Juan. Carlos Zavalaga, ecólogo de la Universidad Científica del Sur, indicó que numerosos nidos a lo largo de la costa peruana están vacíos y advirtió que es probable encontrar aves sin vida en las playas conforme avance la temporada. Este escenario recuerda al intenso fenómeno de 1997 y 1998. La bióloga Patricia Majluf relató que en aquel momento desapareció cerca del 80 por ciento de los animales marinos de la zona de estudio, incluyendo pingüinos, pelícanos y lobos marinos.

Para proteger a la especie frente a las alteraciones climáticas, los especialistas proponen ampliar las áreas marinas protegidas, restringir la pesca industrial en zonas sensibles y reducir la extracción humana de guano, material vital para que las aves construyan las madrigueras que protegen a sus crías.
Sin embargo, estas iniciativas enfrentan fuertes obstáculos políticos. La constante rotación en el poder ejecutivo de Perú con diez mandatarios en una década y la cercanía del sistema político con la industria pesquera complican la creación de normativas a favor de los ecosistemas marinos.

A pesar de las condiciones adversas actuales, los científicos confían en la resistencia natural de los pingüinos de Humboldt. Estas aves tienen la capacidad de bucear hasta 150 metros de profundidad, nadar largas distancias en busca de alimento y reproducirse una segunda vez en el mismo año si su primer intento falla. Por ahora, los esfuerzos de los especialistas se centran en mantener las zonas de cría en óptimas condiciones físicas, con el objetivo de asegurar que, cuando la temperatura del mar descienda y las aves decidan regresar, encuentren un espacio seguro para restablecer su población.
Con información del New York Times





