– Acompañantes aseguran que el agente que disparó a Lorenzo Salgado no estuvo en peligro.
José Gallardo / Información Internacional
Dos trabajadores que presenciaron la muerte de Lorenzo Salgado Araujo en Houston declararon ante un tribunal federal que el agente de inmigración que le disparó no corría riesgo de ser atropellado. Sus testimonios contradicen la postura oficial del Departamento de Seguridad Nacional sobre el operativo del pasado 7 de julio.
Las autoridades afirmaron inicialmente que el mexicano de 52 años usó su camioneta como arma para embestir a los elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), quienes buscaban a dos personas guatemaltecas. Según la dependencia, el oficial abrió fuego para proteger su integridad física.

Sin embargo, José Trinidad Rojas Pliego y Daniel Tirado Pantoja, pasajeros del vehículo y actuales detenidos, presentaron recursos legales donde califican la versión gubernamental como una mentira. Ambos, quienes carecen de antecedentes penales tras décadas de residir en el país, relataron que una unidad de ICE los persiguió y golpeó su vehículo en dos ocasiones antes de acorralarlos.
Rojas Pliego subrayó que los uniformados siempre se mantuvieron a los costados de la camioneta, haciendo imposible que alguno estuviera en la trayectoria frontal o trasera. Por su parte, Tirado Pantoja añadió que Salgado Araujo ya había puesto el vehículo en modo de estacionamiento cuando comenzaron las detonaciones.

Los documentos judiciales revelan que, tras los disparos, los oficiales sacaron al conductor herido de la cabina, lo esposaron y lo tiraron al pavimento. Según Tirado Pantoja, el hombre alcanzó a pronunciar «Ya me mataron» antes de desvanecerse. Los testigos denuncian haber sido extraídos del vehículo con fuerza desmedida y encadenados en el lugar de los hechos. El hermano de la víctima, quien también formaba parte de la cuadrilla de trabajo esa mañana, mantiene su testimonio bajo reserva judicial para proteger su privacidad.
Salgado Araujo, quien vivió 35 años en Estados Unidos y administraba un negocio de construcción de viviendas, no tenía historial delictivo. El caso ha motivado protestas en Houston para exigir una investigación independiente, resaltando que los agentes involucrados en estas recientes redadas migratorias no portaban cámaras corporales, lo que deja el procedimiento sin registro audiovisual.





