– Estados Unidos traslada a cientos de mexicanos a terceros países para cumplir la mayor campaña de deportaciones de su historia.
José Gallardo / Información Internacional
El gobierno de Donald Trump aplica una nueva medida para controlar el tema migratorio: enviar a ciudadanos mexicanos hacia Guatemala y Honduras, aun cuando México siempre acepta el regreso de sus habitantes.
Según declaraciones de dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en los últimos meses han mandado a cientos de mexicanos a estos países centroamericanos. La intención de esta medida es dar un mensaje muy claro, el amedrentar a los connacionales y disuadir la migración ilegal procedente de México.
Adam Isacson, experto de la Oficina de Washington para América Latina, señaló que esta decisión es un castigo. Explicó que el gobierno busca mostrar lo difícil que es vivir allá sin papeles, esperando que así los migrantes prefieran autodeportarse.
La medida llama la atención ya que implica un gasto mayor en los viajes de deportación para el gobierno estadounidense. Apenas el año pasado, los encargados de la frontera mencionaron que faltaba dinero para hacer deportaciones a gran escala por los altos costos de transporte.
Ante esta situación, la Secretaría de Relaciones Exteriores indicó que México siempre recibe de vuelta a su gente. Por medio de un comunicado, la dependencia dejó en claro que rechazan que los mexicanos sean enviados a otros lugares y confirmaron que no tienen ningún trato firmado para permitir esto. Normalmente, Estados Unidos usa la estrategia de los «terceros países» solo cuando una nación no quiere recibir a sus ciudadanos, algo que no ocurre con México.
Al respecto, el gobierno estadounidense no negó estos traslados. Un vocero oficial aseguró que están usando todas las opciones de la ley para cumplir la promesa del presidente Trump de hacer la mayor campaña de deportaciones de su historia.





