-La Fed mantiene el objetivo del 2% y deja abierta un alza de tasas
Redacción / Jackson Hole, Wyoming.
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, afirmó que la inflación continúa lejos de mostrar una desaceleración suficiente y aseguró que el banco central hará lo necesario para regresar al objetivo del 2%, incluso si eso implica elevar nuevamente las tasas de interés en los próximos meses.
En su primer discurso desde que asumió la presidencia de la Fed en mayo, durante el Simposio Económico de Jackson Hole, Warsh dejó claro que el combate a la inflación será la prioridad de la institución, al considerar que las presiones sobre los precios siguen siendo persistentes pese a las mejores cifras registradas durante el verano.
La inflación sigue por encima de la meta
Warsh reconoció que los datos recientes del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y del Índice de Gastos de Consumo Personal (PCE), la medida preferida de la Fed, fueron mejores de lo esperado; sin embargo, sostuvo que esos resultados no representan un cambio significativo en la tendencia inflacionaria.
Actualmente, la inflación anual en Estados Unidos se ubica en 3.7%, mientras que la inflación subyacente alcanza 2.5%, ambas todavía por encima del objetivo permanente del 2%.
“Debemos tener la certeza de que la inflación subyacente se está acercando a nuestro objetivo de forma clara y a la velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer”, declaró el titular de la Fed.
El funcionario enfatizó que la estabilidad de precios no ocurre de manera automática y que corresponde al banco central garantizar que las expectativas de inflación permanezcan bajo control.
Tasas de interés, la principal herramienta
Durante su intervención, Warsh afirmó que las condiciones financieras actuales no muestran señales claras de restricción, por lo que las tasas de interés de corto plazo continúan siendo el instrumento más importante para cumplir el doble mandato de la Reserva Federal: mantener precios estables y favorecer el máximo empleo posible.
Aunque evitó anunciar un calendario para futuros movimientos monetarios, el mensaje fue interpretado por analistas e inversionistas como una postura más restrictiva que en sus comparecencias anteriores.
Tras el discurso, los mercados aumentaron las probabilidades de un incremento en la tasa de referencia durante la reunión del 15 y 16 de septiembre, pasando de cerca del 40% a alrededor del 55%, según los contratos de futuros sobre fondos federales.
Economistas prevén un endurecimiento monetario
Especialistas de firmas como Oxford Economics y Capital Economics señalaron que las declaraciones de Warsh sugieren que la Reserva Federal está cada vez más cerca de concluir que la inflación no está regresando al objetivo con la rapidez necesaria.
En la reunión de política monetaria de julio, la Fed mantuvo sin cambios la tasa de interés en un rango de 3.50% a 3.75%, aunque varios integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto manifestaron su disposición a endurecer la política monetaria si los precios continúan elevados.
Para los analistas, los próximos datos de empleo e inflación correspondientes a agosto serán determinantes para definir si el banco central realiza un nuevo ajuste en septiembre o espera hasta finales del año.
Inteligencia artificial también entra en la agenda
Además del panorama inflacionario, Warsh anunció la creación de cinco grupos de trabajo integrados por investigadores y académicos para analizar los desafíos estructurales que enfrentará la Reserva Federal en los próximos años.
Uno de esos equipos estudia el impacto de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral y la productividad, debido a que el crecimiento económico podría desvincularse parcialmente de la creación tradicional de empleos.
El presidente de la Fed aclaró que las conclusiones de estos grupos servirán como apoyo técnico para el futuro, pero no influirán en las decisiones inmediatas sobre política monetaria.
Mercado atento a septiembre
El mensaje de Jackson Hole representó la declaración más completa de Kevin Warsh desde su llegada al banco central y buscó responder a las críticas sobre la falta de claridad en su estrategia de comunicación.
Mientras la economía estadounidense mantiene un crecimiento resiliente y un mercado laboral estable, la Reserva Federal sostiene que su prioridad inmediata será contener la inflación y recuperar la meta del 2%, dejando abierta la posibilidad de nuevas alzas en las tasas de interés si las presiones sobre los precios persisten.





