Buscan proteger con Indicación Geográfica la sal de manantial de la Mixteca poblana

-Productores de distintas comunidades integraron un expediente técnico con apoyo de especialistas de la UAM; el trámite ante el IMPI registra un avance cercano al 80 por ciento

Por: Yomara Pacheco

Tehuacán, Pue.- La sal de manantial que se produce de manera artesanal desde hace generaciones en comunidades de la Mixteca poblana y el Valle de Tehuacán busca obtener protección legal y un reconocimiento que permita preservar su origen, tradición y características, mediante una Indicación Geográfica ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

La propuesta contempla que el producto sea identificado como “Agua Sal de Manantial de la Mixteca Poblana”, figura con la que productores pretenden diferenciar esta sal en el mercado y, al mismo tiempo, proteger los conocimientos y procesos tradicionales que durante generaciones han permitido su elaboración.

Martín Carrillo, productor de sal de San Antonio Texcala, explicó que la iniciativa surgió inicialmente con la intención de proteger la producción de Zapotitlán Salinas; sin embargo, durante el desarrollo de los trabajos se determinó ampliar la zona considerada, debido a que la tradición salinera también se mantiene vigente en otras comunidades.

Detalló que el proyecto incorporó a productores del Valle de Tehuacán, la zona de Acatzingo, Chila de la Sal y otras comunidades de la Mixteca poblana cercanas a Guerrero, donde existen antecedentes históricos y condiciones naturales relacionadas con la producción de sal de manantial.

Para sustentar la solicitud, se realizó un proceso de investigación con la participación de especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), incluidos investigadores con estudios de maestría y doctorado, quienes analizaron aspectos como el origen del agua, ubicación geográfica, composición de la sal y las condiciones naturales que permiten desarrollar esta actividad.

Carrillo indicó que también se documentó la historia de las comunidades salineras y los conocimientos transmitidos de generación en generación, además de realizarse estudios de laboratorio para identificar las características particulares del producto y aportar elementos técnicos que respalden la solicitud.

Explicó que se decidió solicitar una Indicación Geográfica y no una Denominación de Origen, debido a las diferencias en los procedimientos y requisitos que implica cada figura. La intención, dijo, es contar con un mecanismo que permita reconocer el vínculo entre la sal y el territorio, además de facilitar su identificación y posicionamiento comercial.

Actualmente, el expediente técnico y la documentación correspondiente ya fueron presentados ante el IMPI, instancia que se encuentra en el proceso de revisión. De acuerdo con el productor, el proyecto registra aproximadamente un 80 por ciento de avance, por lo que los participantes se mantienen a la espera de posibles observaciones o requerimientos para complementar la información.

El proyecto cuenta además con acompañamiento de la Secretaría de Economía del Gobierno del Estado, encabezada por Víctor Gabriel Chedraui, con el propósito de dar seguimiento a las gestiones ante la autoridad federal.

En la primera etapa participaron directamente alrededor de 20 productores de sal de Zapotitlán y municipios de la zona de Acatlán, quienes contribuyeron a integrar la propuesta. Sin embargo, en caso de concretarse la protección geográfica, el beneficio podría alcanzar a un mayor número de salineros ubicados dentro de la región que finalmente sea reconocida y que cumplan con los requisitos establecidos.

Carrillo aclaró que la Indicación Geográfica no sustituiría las marcas particulares de los productores. Cada salinero podría conservar su nombre comercial, diseño y presentación, mientras que el distintivo geográfico funcionaría como un elemento adicional para acreditar que el producto cumple con las características establecidas y proviene de la zona reconocida.

Entre las posibilidades que se analizan está que productores y empresas que actualmente comercializan sal regional puedan incorporar el distintivo, siempre que cumplan con las disposiciones que se establezcan. Citó como ejemplo a la marca Don Goyo, que ya cuenta con productos propios y podría acceder al reconocimiento geográfico una vez cubiertos los requisitos correspondientes.

El proyecto también busca llevar la sal de manantial a nuevos mercados mediante alianzas con chefs de Puebla y Ciudad de México, quienes podrían desarrollar productos y propuestas gastronómicas utilizando este ingrediente regional y destacando su procedencia.

Como parte de esta estrategia, también se contempla establecer un vínculo con cocineras tradicionales relacionadas con el Mole de Caderas, a través de la regiduría de Patrimonio Cultural, con la intención de promover el uso de la sal producida en la región dentro de la preparación de este platillo representativo de Tehuacán.

El objetivo, explicó el productor, es fortalecer una identidad gastronómica regional en la que puedan converger productos como la sal de manantial, el mezcal poblano y el Mole de Caderas, de manera que estos elementos tengan una mayor vinculación con el territorio y con la tradición culinaria de Tehuacán y la Mixteca.

De concretarse la Indicación Geográfica, la sal de manantial no solo tendría un distintivo que permita acreditar su procedencia, sino que también podría abrir nuevas oportunidades de comercialización para los productores, al tiempo que se preserva una actividad artesanal que forma parte de la historia y del patrimonio productivo de las comunidades salineras de la región.

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Juan Rubio
Juan Rubio

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