– Tropas estadunidenses atacaron Larak; en respuesta, Irán lanzó misiles hacia bases militares en Jordania.
José Gallardo / Información Internacional
Tras un mes sin enfrentamientos directos, el ejército de Estados Unidos bombardeó la isla iraní de Larak este domingo. El Mando Central (Centcom) indicó que el objetivo fueron dos lanzadores de cohetes de los Guardianes de la Revolución, lo que generó una rápida ofensiva militar de Teherán hacia Medio Oriente.
Tim Hawkins, portavoz del Centcom, detalló que el ataque buscó frenar la preparación de armamento con minas navales. Por su parte, las fuerzas iraníes confirmaron que los ataques dejaron muertos y heridos, y advirtieron de inmediato sobre represalias.
Poco después, Irán lanzó misiles balísticos y drones contra instalaciones de mantenimiento técnico y aviones en bases estadunidenses ubicadas en Jordania. Ante esta situación, el ejército jordano reportó la intercepción y destrucción de ocho misiles que ingresaron a su espacio aéreo.

Este intercambio de fuego reactiva un conflicto que inició a finales de febrero y que había bajado su nivel de hostilidad tras fracasar un acuerdo de cese al fuego en julio. En el ámbito marítimo, el Centcom informó que la semana pasada terminó de retirar minas en las rutas del estrecho de Ormuz para intentar garantizar el paso de barcos comerciales, mientras Estados Unidos mantiene bloqueados los puertos de Irán.
Las acciones militares tuvieron un efecto directo en los mercados internacionales. El precio del petróleo subió: el barril de Brent superó los 90 dólares, mientras que el West Texas Intermediate alcanzó los 85.41 dólares.
A la par de la vía militar, el gobierno estadunidense intensificó sus medidas económicas. Scott Bessent, secretario del Tesoro, anunció nuevas sanciones contra 60 personas, empresas y buques para cortar los ingresos petroleros y de tecnología militar de Irán. Además, se fijaron sanciones secundarias que afectan a los socios comerciales del país en sectores como el oro y la aviación. Sin embargo, China anticipó que defenderá su relación comercial con el gobierno iraní.
El reinicio de los ataques ocurre en un momento político complejo en Estados Unidos, ya que el conflicto carece de apoyo popular a pocos meses de las elecciones legislativas de noviembre, lo que podría afectar el control del Congreso. Mientras tanto, el gobierno iraní sostiene que la presión extranjera no funcionará, asume las dificultades económicas y descarta ceder su posición estratégica en el estrecho de Ormuz.





