Redacción / Izúcar, Pue.
La elaboración de artesanías continúa siendo una de las expresiones culturales más representativas de la región, y Verónica Huesca Gutiérrez es una de las personas que mantiene viva esta tradición a través del trabajo en barro policromado.
Con cerca de 20 años de experiencia, la artesana se dedica a la creación de piezas completamente hechas a mano, utilizando una técnica que requiere paciencia, habilidad y dedicación. El proceso inicia con el moldeado de la figura, continúa con el horneado y concluye con la decoración y el pintado de cada pieza.
De acuerdo con Verónica Huesca, el tiempo de elaboración varía según el tamaño y la complejidad del trabajo. Mientras algunas piezas pueden realizarse en pocos días, las de mayor tamaño pueden requerir hasta un mes de producción. Tan solo el moldeado puede tomar alrededor de ocho días, a lo que se suma el tiempo destinado a los detalles decorativos.

La artesana señaló que una de las partes que más disfruta de su trabajo es la creación y el pintado de las piezas, etapas en las que puede plasmar colores y diseños que distinguen al barro policromado.
La historia de este taller comenzó gracias a su esposo, quien aprendió el oficio trabajando en otro establecimiento. Con el paso del tiempo, ambos decidieron emprender y abrir su propio espacio dedicado a la producción artesanal.
Actualmente, el taller se encuentra ubicado sobre la carretera Oaxaca, cerca del rastro, donde atienden al público todos los días en un horario de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche. Además, Verónica participa en una exposición temporal en el centro de la ciudad, donde permanecerá durante aproximadamente dos semanas, con atención de 10:00 de la mañana a 8:00 de la noche.
Finalmente, la artesana invitó a la población a visitar tanto el taller como la exposición para conocer de cerca el proceso de elaboración del barro policromado y apoyar el trabajo artesanal que forma parte del patrimonio cultural de la región.





